Incautación de vape por valor de 560 000 dólares en una redada a gran escala
El 16 de octubre, doce ciudadanos de Singapur fueron detenidos en relación con una operación de contrabando de cigarrillos electrónicos a gran escala. Las autoridades alegan que el grupo, que se cree que forma parte de una organización criminal, era responsable de importar y distribuir vape desde Malasia a Singapur. Posteriormente, los sospechosos fueron acusados ante los tribunales el 18 de octubre.
En una serie de redadas dirigidas contra el grupo, la policía y la Autoridad de Ciencias de la Salud (HSA) incautaron más de 64 000 cigarrillos electrónicos y componentes relacionados. El valor total de los artículos confiscados se estima en más de 560 000 dólares singapurenses, lo que convierte a esta operación en una de las mayores incautaciones de cigarrillos electrónicos en Singapur en 2024.
La detención y las redadas
En una declaración conjunta publicada en la madrugada del 18 de octubre, la policía y la HSA confirmaron que los sospechosos eran once hombres y una mujer, de entre 25 y 35 años. Se les acusa de suministrar vaporizadores electrónicos a residentes en Singapur.
La operación inicial tuvo lugar el 16 de octubre, cuando agentes del Departamento de Investigación Criminal, el Departamento de Inteligencia Policial y el Comando de Operaciones Especiales irrumpieron en un aparcamiento cerca de Ang Mo Kio Avenue 5. Al parecer, los miembros del grupo se habían reunido allí para distribuir los productos de vape ilícitos. Al parecer, los miembros del grupo se habían reunido allí para distribuir los productos de vape ilícitos.
Tras las detenciones iniciales, las autoridades llevaron a cabo redadas de seguimiento en varios lugares, incluidos dos almacenes utilizados por la organización. Estos se encontraban en Sembawang, Upper Jurong Road, Canberra Crescent y Sembawang Crescent. Las fotos de los lugares allanados mostraban habitaciones llenas de cajas de cartón desde el suelo hasta el techo y estanterías repletas de cigarrillos electrónicos y sus accesorios.
Además de los productos ilegales, las autoridades también confiscaron más de 16 000 dólares singapurenses en efectivo, varios teléfonos móviles, tarjetas SIM y ocho vehículos que presuntamente se utilizaban para transportar y distribuir los cigarrillos electrónicos.


Consecuencias jurídicas
Los doce acusados han sido puestos en prisión preventiva para ser investigados en profundidad por otros con su caso programado para otra audiencia el 23 de octubre.
Las sanciones por distribuir cigarrillos electrónicos en Singapur son severas. Si se les declara culpables, cada sospechoso se enfrenta a una multa de hasta 10 000 dólares singapurenses, un máximo de seis meses de prisión, o ambas cosas. Para los reincidentes, las sanciones son aún más estrictas, con multas potenciales de hasta 20 000 dólares singapurenses, una pena máxima de 12 meses de cárcel, o ambas cosas.
Esta operación a gran escala pone de relieve la firme postura que están adoptando las autoridades singapurenses contra el mercado ilegal de vape, enviando un mensaje claro sobre los importantes riesgos legales que conllevan este tipo de actividades.


