Singapur está intensificando su lucha contra el vapeo ilegal, anunciando penas mucho más duras para los delitos relacionados con los cigarrillos electrónicos a partir del 1 de septiembre. Las nuevas normas del gobierno se centran específicamente en el uso y la venta de vaporizadores que contengan ingredientes prohibidos, lo que refleja una creciente preocupación por la salud y la seguridad públicas.
Esta medida llega cuando las autoridades observan una tendencia preocupante: la proliferación de vaporizadores con sustancias nocivas. Las medidas más estrictas pretenden frenar este aumento, protegiendo a los ciudadanos de los riesgos peligrosos y a menudo ocultos asociados a los productos de vapeo del mercado negro. Tanto para los consumidores como para los vendedores, comprender estas nuevas normas es crucial para evitar graves consecuencias legales.
En este artículo se desglosan las sanciones actualizadas, se explican los riesgos de nuevas sustancias como el etomidato y se detalla lo que estos cambios significan para cualquier persona en Singapur.
Sanciones más duras para los delitos relacionados con el vapeo
El gobierno de Singapur lleva años adoptando una postura firme contra el vapeo, pero las últimas medidas representan una escalada significativa. A partir del 1 de septiembre, las penas por posesión, uso o compra de cigarrillos electrónicos serán más severas.
Según la nueva normativa anunciada por la Oficina Central de Estupefacientes (CNB) de Singapur, los infractores por primera vez se enfrentarán a multas más elevadas que antes. Además, los reincidentes no sólo se enfrentarán a sanciones económicas, sino que tendrán que participar en un programa de rehabilitación de adicciones de tres meses. Los que sigan infringiendo la ley después de esto pueden enfrentarse a penas aún más severas.
Este cambio subraya que el Gobierno considera el vapeo no sólo como una infracción, sino como un grave problema de dependencia que requiere intervención.
Apuntando a Vapes con Etomidate
Un catalizador clave de estas nuevas sanciones es el alarmante aumento de los vaporizadores que contienen etomidato. El Gobierno ha clasificado temporalmente el etomidato como droga de clase C en virtud de la Ley sobre el Uso Indebido de Drogas, una medida efectiva durante seis meses a partir del 1 de septiembre. Esta clasificación proporciona la base jurídica para el aumento de las penas mientras el Ministerio de Sanidad elabora leyes más estrictas y permanentes, cuya promulgación está prevista para el primer trimestre de 2026.
El etomidato es un fármaco sedante y anestésico utilizado en entornos clínicos para la anestesia general. Si se utiliza mal, puede tener efectos secundarios graves. La inhalación de etomidato a través de un vaporizador puede provocar náuseas, vómitos, convulsiones y confusión. En los casos más graves, puede provocar convulsiones, fallo orgánico e incluso la muerte.
La prevalencia de esta sustancia es motivo de gran preocupación. Según datos del Gobierno, las pruebas aleatorias realizadas en julio revelaron que un tercio de los cigarrillos electrónicos incautados contenían etomidato. Esto pone de manifiesto la contaminación generalizada y peligrosa de los productos de vapeo ilícitos que circulan en el mercado.
¿Cuáles son las nuevas penas para los vapeadores ilegales?
Las penas se dividen en función de la naturaleza del delito, ya sea posesión y consumo, o tráfico y distribución.
Para usuarios y compradores
Cualquiera que sea sorprendido en posesión, uso o compra de un vape que contenga ingredientes nocivos como el etomidato se enfrentará a graves consecuencias. Además de multas más elevadas, los infractores deberán someterse a un programa obligatorio de supervisión y rehabilitación de hasta seis meses de duración. A los reincidentes se les impondrán penas aún más severas, lo que indica un planteamiento de tolerancia cero frente al consumo de estos productos peligrosos.
Para vendedores y distribuidores
Las penas para quienes suministran estos vapes ilícitos son mucho más severas. Las personas condenadas por importar, vender o distribuir cigarrillos electrónicos que contengan sustancias como el etomidato se enfrentan a penas que incluyen hasta 15 golpes de vara y una condena máxima de 20 años de prisión. Estas duras medidas están diseñadas para desmantelar la cadena de suministro y disuadir a cualquiera de participar en el tráfico de estos dispositivos nocivos.
Contexto de la prohibición del vapeo en Singapur
Singapur ha mantenido una prohibición general de los cigarrillos electrónicos desde 2018, prohibiendo por completo su compra, uso y posesión. A pesar de ello, el mercado de vapes ilícitos ha persistido, lo que ha llevado a las autoridades a adaptar continuamente sus estrategias de aplicación de la ley.
La reciente decisión de aumentar las penas es una respuesta directa a la creciente amenaza que suponen los vaporizadores con drogas sintéticas. La amplia disponibilidad de estos productos, a menudo comercializados con sabores y diseños atractivos, los hace especialmente peligrosos para los usuarios desprevenidos que pueden no ser conscientes de los ingredientes tóxicos que están inhalando.
Al imponer penas más estrictas y combinarlas con la rehabilitación obligatoria, el gobierno de Singapur pretende no sólo penalizar a los delincuentes, sino también abordar los problemas subyacentes de adicción y salud pública.
Navegar por la nueva normativa
La intensificación de la represión del vapeo ilegal en Singapur envía un mensaje claro e inflexible: los riesgos no merecen la pena. Las severas sanciones impuestas tanto a usuarios como a vendedores reflejan los graves peligros para la salud asociados a los cigarrillos electrónicos no regulados, especialmente los que contienen sustancias como el etomidato.
Para cualquier persona en Singapur, la opción más segura y la única legal es evitar por completo los productos de vapeo. El enfoque múltiple del gobierno, consistente en una mayor aplicación de la ley, leyes más estrictas y programas de rehabilitación, pretende proteger a la comunidad de la creciente amenaza de los vapeadores ilícitos. Con la entrada en vigor de estas nuevas normas, es esencial mantenerse informado y cumplirlas para evitar importantes consecuencias legales y económicas.


