Juul Labs, una empresa que en su día fue sinónimo del meteórico ascenso y posterior polémica de los cigarrillos electrónicos, está preparando su regreso. Tras años de escrutinio público y batallas regulatorias, la empresa intenta volver a su misión original: ofrecer una alternativa menos nociva a los fumadores adultos. Con un nuevo liderazgo y un dispositivo de nueva generación, Juul lucha por remodelar su imagen pública y recuperar su posición en el mercado.
El inversor James Sagan, de Architect Capital, que se unió a Juul en 2023, reconoció la percepción generalizada de la marca. “Todo el mundo pensaba que Juul estaba tanto muerta como tóxica”, señaló. “Pero los primeros inversores y fundadores han puesto mucho dinero en esta empresa para salvarla”. Este respaldo financiero está impulsando un renacimiento estratégico centrado en la responsabilidad y la reducción de daños.
En este esfuerzo son fundamentales los fundadores de Juul, James Monsees y Adam Bowen. Ellos son los encargados de reconducir la empresa hacia su objetivo inicial de ofrecer un sustituto más limpio de los cigarrillos tradicionales, un concepto que desarrollaron por primera vez en la Universidad de Stanford. Su renovado enfoque tiene dos vertientes: prestar un servicio eficaz a los fumadores adultos y aplicar medidas contundentes para prevenir el consumo entre menores, abordando precisamente el problema que una vez asoló a la empresa.
El Juul2: La tecnología más avanzada para vapear
En el centro del cambio de marca de Juul está el Juul2, un nuevo dispositivo diseñado con tecnología avanzada destinada a evitar el acceso de menores. Este vape de nueva generación introduce una importante barrera tecnológica: la seguridad biométrica. Esta característica está diseñada para garantizar que sólo los fumadores adultos verificados puedan utilizar el dispositivo.
Así funciona el sistema de verificación de la edad:
- Integración del smartphone: Los usuarios deben conectar el dispositivo Juul2 a una aplicación complementaria en su smartphone.
- Verificación biométrica: Para desbloquear el dispositivo, el usuario debe verificar su edad e identidad a través de la aplicación mediante reconocimiento facial u otras características biométricas propias de su teléfono.
- Pods con chip: Cada vape pod contiene un chip que se comunica con el dispositivo. La cápsula solo funcionará si la desbloquea un usuario autorizado, lo que bloquea a cualquiera que no haya superado el proceso de verificación.
Este sistema representa un avance significativo respecto a los métodos de verificación de la edad habituales en el sector. Al vincular la activación del dispositivo a los datos biométricos exclusivos del usuario, Juul pretende crear un sistema de circuito cerrado difícil de eludir para los menores.
Según Sagan, esta tecnología subraya el compromiso de la empresa con la innovación responsable y sus objetivos de reducción de daños. Al centrarse en soluciones tecnológicas, Juul espera demostrar que puede ser parte de la solución para los fumadores adultos sin contribuir al problema del vapeo juvenil.
Navegar por el panorama normativo
El futuro de Juul depende en gran medida de la aprobación de las autoridades reguladoras. El dispositivo Juul2 está actualmente a la espera de una decisión de los reguladores estadounidenses. Su aprobación será una prueba decisiva para determinar si las salvaguardias tecnológicas de la empresa son suficientes para satisfacer a las autoridades sanitarias, que hasta ahora se han mostrado muy contrarias a sus productos.
Curiosamente, el Juul2 ya está disponible en el Reino Unido, un mercado con un enfoque normativo diferente del vapeo. En el Reino Unido, los organismos de salud pública se han mostrado en general más favorables a los cigarrillos electrónicos como herramienta para dejar de fumar. Sin embargo, la versión que se vende allí no incluye las funciones de seguridad biométrica previstas para el mercado estadounidense, lo que pone de manifiesto las diferentes presiones normativas y estrategias de salud pública en juego.
El futuro de la empresa en Estados Unidos depende de su capacidad para convencer a los reguladores de que ha cambiado radicalmente. El éxito de su solicitud no solo determinará el destino del Juul2, sino que también señalará si hay un camino a seguir para una empresa que se ha convertido en un caso de estudio sobre las complejidades de equilibrar la salud pública, la innovación y la responsabilidad corporativa.
¿Una segunda oportunidad para Juul?
Juul Labs apuesta por una historia de redención. Volviendo a sus principios fundacionales y aprovechando la tecnología avanzada, la empresa está haciendo un esfuerzo decidido por reconstruir la confianza y redefinir su papel en la industria del tabaco y el vapeo. Ya no se trata sólo de crear un producto elegante y eficaz, sino de garantizar que ese producto llegue a las manos adecuadas.
El viaje está lejos de terminar y el éxito no está garantizado. Juul debe superar su mala reputación y sortear un difícil entorno normativo. Sin embargo, con una estrategia clara centrada en la reducción de daños para los adultos y la prevención del consumo por menores, Juul se está posicionando para lo que espera que sea un gran regreso. El sector estará muy atento para ver si este nuevo capítulo puede pasar página a su turbulento pasado.


