El Departamento de Comercio e Industria (DTI) de Filipinas ha introducido una normativa más estricta para la importación de productos de tabaco vaporizados con nicotina, sin nicotina y novedosos. Esta nueva política, descrita en la Orden Administrativa del Departamento (DAO) nº 24-05, tiene por objeto garantizar que sólo entren en el país productos que cumplan determinadas normas de calidad y seguridad. Para los consumidores y las empresas del sector del vapeo, esto supone un cambio significativo en la gestión de estos productos desde el punto de entrada.
Las normas actualizadas pretenden crear un mercado más controlado y seguro. Al imponer la certificación y cerrar las lagunas jurídicas de las importaciones no reguladas, el Departamento de Comercio e Industria adopta una postura firme en cuanto a la calidad de los productos. Esta guía le guiará a través de los aspectos clave de esta nueva normativa y le explicará lo que significa para importadores, vendedores en línea y consumidores. Entender estos cambios es crucial para cualquiera que participe en el mercado filipino del vapeo.
Nuevas normas para la importación de vapeadores
El 7 de agosto, el Departamento de Comercio e Industria publicó oficialmente la DAO 24-05 (2024), dirigida específicamente a la importación de productos de vapor y nuevos productos de tabaco que no cuenten con la certificación de la Norma Filipina (PS). El objetivo principal es garantizar que todos los productos que entren en el mercado cumplan las normas de calidad locales e internacionales.
Esta orden administrativa se elaboró en virtud de la autoridad otorgada al DTI por dos actos legislativos clave: La Ley de la República nº 11900, también conocida como la “Ley de Regulación de Productos Vaporizados de Nicotina y No Nicotina”, y la Ley de la República nº 4109. Estas leyes proporcionan el marco jurídico para que el DTI haga cumplir las normas y regule el comercio.
¿Qué cubre la nueva normativa?
La nueva política refuerza los controles de importación tanto en los canales comerciales como en los no comerciales. Este planteamiento global está concebido para evitar que los productos no regulados se cuelen por las rendijas.
Supervisión reforzada del comercio electrónico
Un aspecto importante de la nueva orden es la regulación de los productos importados a través de plataformas de comercio electrónico. Esto se ve reforzado por la Sección 5 de la Ley de la República nº 11967, la “Ley de Transacciones por Internet de 2023”. La política deja claro que los mercados en línea estarán sujetos a los mismos controles de importación estrictos que los importadores comerciales tradicionales, creando unas condiciones más equitativas y protegiendo a los compradores en línea de los productos de calidad inferior.
Certificación obligatoria de productos
Las nuevas normas de importación funcionan en conjunción con la Orden Administrativa del Departamento nº 22-06 (2022) revisada, que establecía requisitos obligatorios de certificación de productos. El objetivo es combatir la importación ilegal y la elusión de la normativa. Esto incluye el bloqueo de productos que contengan ingredientes prohibidos o hayan eludido los procesos de revisión y ensayo exigidos.
Un enfoque gubernamental coordinado
Al abarcar todos los puntos de entrada -incluidos el comercio electrónico, las zonas francas, los aeropuertos y los puertos marítimos-, la política establece un mecanismo de aplicación centralizado y coordinado entre los organismos gubernamentales. Este enfoque de “todo el gobierno” garantiza que todas las partes estén alineadas en el esfuerzo por regular eficazmente el mercado del vapeo.
El Departamento de Comercio e Industria ha instado a todos los importadores, viajeros y operadores de comercio electrónico a cumplir estas nuevas directrices de importación para garantizar un proceso fluido y conforme a las normas.
El futuro de la regulación del vapeo en Filipinas
Esta nueva orden administrativa representa un importante paso adelante en el esfuerzo del gobierno filipino por crear un mercado más seguro y transparente para los productos de vapeo. Al imponer normas de calidad obligatorias y cerrar canales a las importaciones ilegales, el DTI da prioridad a la seguridad de los consumidores y al comercio responsable. A medida que se apliquen estas normas, todas las partes interesadas de la industria del vape tendrán que adaptarse a los nuevos requisitos de cumplimiento para seguir operando en el país.


